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La reforma fiscal que diseña el Gobierno podría incluir nuevos tributos relacionados con el medioambiente. Eso sí, desde el pasado 1 de enero ya se aplica un nuevo impuesto «verde» que grava los gases fluorados de efecto invernadero, que son los que usan aparatos de aire acondicionado, frigoríficos y y aerosoles, entre otros. ¿Quién los paga? Desde el fabricante hasta el cliente pasando por las supermercados y cadenas de distribución.

 ¿Qué grava este impuesto?

El impuesto sobre los gases fluorados de efecto invernadero es un tributo indirecto que grava el consumo de una serie de gases —hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarburos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF)— que se emplean en la fabricación y para el funcionamiento de determinados aparatos. Se usan, opr ejemplo, como refrigerantes, en extintores de incendios, como disolventes y para la fabricación de espumas aislantes.

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¿Cuál es el tipo impositivo?

El tipo impositivo del impuesto varía en función del potencial de calentamiento atmosférico del gas, según se recoge la ley de medidas en materia de fiscalidad medioambiental aprobada el pasado octubre. El texto legal fija cuatro tarifas diferentes, aunque fija un máximo de 100 euros por kilogramo de gas. Además, se incluye una serie de exenciones. Entre otras, para los aparatos con un uso de menos de tres kilogramos de gas o para el aire acondicionado de los automóviles.

¿Quién asume su pago?

Los fabricantes o mayoristas de estos gases son los encargados de recaudar este impuesto para el Ministerio de Hacienda a través de sus precios. De esta forma, repercutirán el tributo en el precio final que pagan sus clientes. Por ejemplo, los supermercados en la instalación y mantenimiento de sus intalaciones de aire acondicionado y la hostelería por sus neveras.

¿Cuánto encarece, por ejemplo, el aire acondicionado?

Según la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (Afec), comprar y recargar un aparato de aire acondicionado supondrá un coste adicional de entre 60 y 65 euros.

¿Cuál es el objetivo de este tributo?

El Partido Popular justifica la adopción de esta medida explicando que se trata de una recomendación hecha por la Unión Europea, que pretende reducir en dos tercios la emisiones de estos gases en 2030. El Ejecutivo considera además que con el nuevo tributo recaudará 340 millones de euros.